04 febrero 2023

Carlos Tudela - Directa/Somnis, Pared Negra, Orihuela

  2023 - 02 - 04

Vía: Directa Carlos Tudela, 6b, 125m.
1ª por: José Juan Quesada, Luis Elías Abad, David Mora, en noviembre de 2020


Vía equipada, en memoria del conocido y referente escalador y alpinista valenciano,  Carlos Tudela, fallecido en un fatídico accidente en montaña, el 31 de marzo del 2019.

La vía comienza en una gran repisa antes de llegar a la "Gallego-Carlos", con la inscripción "CT". Se han colocado marcas azules en los parabolts para evitar confusión con las diversas v´´ias con las que se cruza.

Quedo con Elías, aprovechando un breve lapso libre en mi trabajo en la FEMECV en la formación de técnicos deportivos.

Ambos, queremos aprovechar el tiempo, andar poco y escalar mucho, Elías está muy motivado, yo me veo flojete, no he escalada apenas en lo que va de año y escalar en la Vega Baja, es una muy buena toma de contacto por la confianza que inspira la adherencia en general de esta roca.

Cómo yo tengo algunas vías pendientes de última apertura, Elías me invita a esta, que considera que me gustará y que yo tengo en la lista desde que fue inagurado su primer ascenso.

Hoy estamos solos en la pared, algo que en esta pared de gran afluencia es raro.

Me recomienda los largos, para que los pruebe de primero, y con esto, hacemos el reparto de los mismos.

Aunque la vía está bastante equipada, es recomendable llevar algunos friends de tamaño medio - pequeño, preferiblemete Totems del verde para abajo.

1er largo, 6b, 50m. Comienzo por tramo de placa en ligeras gradas para ponerme directamente bajo unas características fisuras paralelas, entre la Pibo y la Gallego-Carlos. Subo por entre estas fisuras, y continúo por una compacta placa con algún ligero abombe con canto, de elegantes y exigentes pasos. Los tramos van dando vidilla y ofrece de tanto en tanto algún buen reposo. En este largo, hay bastante aleje, normalmente se refuerza con flotantes algunos pasos entre bolts, pero voy bien y subo sin meter más seguros. La parte de arriba, baja un poco de intensidad, pero aun hay algún paso bastante fino antes de llegar a la reunión, poco más abajo de la Gallego-Carlos.

2º largo, 5+, 30m. Sigue Elías, por una compacta placa de buenos agarres en regleta y agujeros, tramo muy estético de buena y limpia roca, que cruza la Gallego-Carlos y la Almirante, para meterse de lleno en las placas más compactas de este tramo entre la Almirante y la Carrillo - Pagán. Monta reunión en una ligera oquedad en medio de la placa.


3º largo, 6b. 45m. Continúo recto por unas plantadas placas de elegante y mantenida escalada de finas regletas, con mucha continuidad. Arriba, va perdiendo poco a poco verticalidad y los últimos metros salen por una especie de canal entre un filo próximo a la salida de la Carrillo-Pagán a la derecha y la variante de salida de la Almirante que abrimos Antonio Poveda y yo en el 2017. Llegando a una reunión con cabecera de rápel.

La vía es muy buena, roca de lo mejor de la pared Negra, muy limpia y compacta. Muy recomendable.


Cómo aún es pronto, Elías me dice de rapelar por aquí mismo y hacer la Directa con algún tramo de la  Somnis, que está más  a la izquierda y es otra de las vías de esta pared de más dificultad.

Rapelamos en 2 rápeles de 60 metros y nos vamos a pie de la Directa. Esta vía está pisada por otras equipadas con bolts.



Vía Directa + largo intermedio de la Somnis, 6a+, 160m.
1er ascenso: Juan Montesinos, Manolo Jaén, Baldomero Brugarolas, 19 Marzo 1964




1er Largo, 5+, 60m. Sube Elías, por la entrada la Somnis con una picada SM que supuestamente es de la Sandra Milenium o de la propia Somnis. Asciende por placa hasta un volandero acebuche en una repisa donde hay una reunión, Elías pasa esta y continúa otro tramo, 2º largo de la Somnis/SandraM, por un seudo-diedro con algún pequeño resalte en desplome para tomar después una compacta placa hasta la siguiente reunión.



2º largo, 6a+, 40m. Continúo yo, en la vía Somnis, por la plantada placa, recto al principio y después con tendencia a derecha para evitar una zona algo desplomada. Elías me comenta que han puesto varios parabolts en la zona desplomada y que parece ser una variante de esta vía, yo voy subiendo y cuando me quiero dar cuenta, he dejado los nuevos bolts a mi izquierda, evtando el desplome, y voy bastante frito, así que decido continuar por la vía original y llegar a la siguiente reunión.


3er Largo, 5º, 30m. Elías decide salir por la original de la Directa. Para retomar esta vía, comienza haciendo una travesía totalmente horizontal, debe ir protegiendo los pasos, aunque cruza alguna vía donde hay parabolt, la directa está prácticamnete limpia. cruza en travesía la directisima, y sigue hasta situarse en el lado derecho de las placas, junto a un resalte que desploma por un lado, asciende en diagonal evitando lo más desplomado, y sigue a la derecha sobre unos bloques, aquí monta la penúltima obsoleta reunión del antiguo trazado de la directa.


4º largo, 5+, 40m. Continuo, hacia arriba por debajo de un apilado de bloques donde se ve una vetusta clavija casera con argolla. Llego a la pila de bloques e intenso superarla por el lado izquierdo para pasar por encima. Cuando remonto los primeros metros voy percatándome de lo precarios que están, y de que los seguros que meta, los tendré que poner en las fisuras de este conglomerado inestable, tras unos momentos de duda, decido pasar por debajo, y seguir hacia la derecha para ascender por el otro lado, aún así, paso con mucho cuidado, todo este tramo tiene muy mala pinta y son grandes bloques que no me inspiran ninguna confianza, al final paso a la dercha y continúo por grades volúmenes apilados que culminan la parte alta de este tramo de pared, sigo en diagonal por lo más sólido, cogiendo una ligera vira por la que salgo de la pared hacia la derecha y llego a la antigua reunión, equipada con bolts, pues es común con otras vías más modernas.

Sube Elías despues, y arriba y mientras hablamos  sobre estas nuevas variantes y otras novedades de estas paredes, recogemos y descendemos por el destrepe para llegar a los rápeles clásicos de la campa entre la pared Negra y el contíguo Triángulo Rojo.

Tras llegar a Orihuela, celebramos este buen día de escalada que hemos disfrutado mucho. Las sensaciones han sido muy positivas mientras escalábamos, yo pensaba que estaría en muy baja forma, pero he subido y encadenado ambas vías, aunque muy justito, y Elías, por su parte también las ha disfrutado.



07 enero 2023

Sonjannika, Moorhuhn Winter Editión, Morro Falquí, Benitatxell

  2023-01-07

Vía: Sonjannika, 6a+, 170m.

Aperturistas: Ver el croquis...




Quedamos José Manuel y yo, él ya ha hecho esta vía, yo no conozco la zona.

Llegamos al aparcamiento de la cala del Moraig, que en estas fechas es libre, pero en temporada alta se debe pagar por estacionar.
Descendemos por el sendero y seguimos por el barranco que desciende a la escondida e inaccesible cala de los Tiestos. Para Llegar hay montadas actualmente unas cuerdas fijas en varios resaltes, que no obstante, suponen un serio obstáculo para los bañistas, sobretodo para el regreso. No puedo imaginarme a un turista aquí, con la nevera portátil y la sombrilla al hombro,  destrepando el barranco y mucho menos ascendiéndolo al regreso, ya que no hay otro acceso.

Al llegar a la cala, hay que tomar un vericueto que asciende por el lado izquierdo y rodea por debajo de las paredes para situarnos debajo  de la pared, después un corto descenso para evitar zona de pared y luego otro ascenso en zig zag hasta pie de vía.

Hacemos reparto de largos y me toca empezar. Mientras nos preparamos, se acercan dos chicas que se quedan un poco más abajo equipándose. Las hemos saludado en el aparcamiento y ya imaginábamos que venían aquí. Cruzamos unos saludos y una breve conversación,  vienen de Cataluña, buscando el buen tiempo y nuevos lugares para disfrutar de la escalada. Una de ellas, la más joven, lleva impresa en la cara una sonrisa constante que le confiere una simpatía especial, puede que vaya fumada, pero José Manuel y yo nos quedamos embelesados sin dejar de mirarla, no se si se nos llegó a caer la baba, y ella sonríe más, que sumado al arrullo de las olas y la poca continuidad que llevamos de escalada, casi que nos apetece más pegarnos un baño con ellas, aunque la amiga, mayor que ella, es seria cómo una vara, y cualquiera diría que está celosa, por que nos corta a la mínima. En fin, para empezar, ha sido un placer encontrarnos a esta sirena, aunque la guarda la morena.

1er largo, 5º, 55m. Empiezo yo, saliendo ligeramente en diagonal hacia la derecha, después sigo recto, buscando los bolts, camuflados a veces en la propia roca. Hago unos pasos hacia las placas de la izquierda, y después, sigo inicialmente por un diedro, luego por el muro de la izquierda, dejando una reunión a izquierda. Por aquí oigo el ruido de una piedra, y miro, y la veo caer rebotando desde un matorral por donde pasa la cuerda, grito para avisar, por debajo de mí, acaba de pasar la chica más seria, la piedra golpea en la placa bastante cerca de su cuerda, por suerte no ha pasado nada, ha sido una piedra de las que se quedan enganchadas en los matojos y caen al mover estos. Paso de nuevo el diedro, que a esta altura es una casi una canal, a la derecha, y continúo por un plantado muro, hasta la una gran oquedad característica con unos cordinos que se ve más arriba. En el croquis es la 2ª reunión. Antes de llegar a la oquedad, hay un paso gracioso.






2º largo, 5+, 50m. continúa José, saliendo por la derecha de la oquedad, tomando un filo y después una placa plantada aunque con canto, luego ligeramente a derecha, por placas compactas, hasta que sale a una pequeña terraza intermedia. Se pasa la reunión y continúa otro trecho de placa gris que forma una roma arista que va a acabar en la terraza grande que divide la vía, apurando cuerdas, pero sin poder llegar a la reunión siguiente a pie de pared. Monta reunión lazando bloques y con algún friend que llevamos para "siacaso".


La graciosa chiquilla en el paso gracioso



Mientras tanto la simpática chica de la luminosa sonrisa, llega, evidentemente, sin dejar de sonreir, a la reuníon en el nicho donde estoy yo haciéndole sitio, escala muy rápida. Le pido permiso para hacerle una foto, escusándome en que está en un punto muy fotogénico. Tras acomodarse, cruzamos una breve conversación, interrumpida  por la amiga de abajo y seguidamente por José, que me avisa de que está en reunión. Me despido con un "nos vemos arriba" y un cascotazo al volverme a la pared, y ella, con una extensión de su simpática sonrisa, riza el rizo y se derrama en risa, más agradable si cabe, que sus encantadoras sonrisas mecidas en las refrescantes olas de fondo. Así salgo, dando algún traspiés y me cuesta ver los cantos durante un buen rato, hasta que el "5+" me pone en mi sitio.


Al llegar arriba, José tiene la reunión montada cerca del borde de la terraza y me dice que siga hasta la reunión que se ve sobre unos bloques bajo el siguiente tramo al lado de una gran fisura.



3er largo, 6a+, 60m. Continúo yo, salgo en travesía a derecha para tomar la gran fisura - diedro. Con varíos pasos bastante atléticos me coloco en la parte superior de la fisura y salgo a la placa de la derecha. Llego a una terraza intermedia en este tramo, José Manuel, me dice que puedo empalmar el siguiente largo, que la cuerda llega.
Sigo por la desplomada entrada de la derecha hacia una seudo canal - diedro de agujeros cómo un gruyere, un  filo a izquierda permite apoyar cadera y hacer un reposo de tanto en tanto hasta el tramo superior. Después viene una compacta placa gris con algún pasito bastante fino. Salgo arriba sobre la pared en una plana plataforma y monto una reunión en un sitio cómodo, dejando una volada reunión a mi derecha. 

Sube José Manuel, y mientras recogemos llega la chica de la sonrisa resplandeciente y entre comentarios y un asomo de conversación llega la otra chica. 
Le digo de pasarle las fotos que le hecho y enseguida la compañera comenta que por bluetooth, siempre en guardia, no deja que la sonrisa de su amiga vaya a más y a nosotros tampoco, marcando la línea.
Recogemos y nos bajamos juntos por el sendero hasta el aparcamiento, mientras tanto le vamos recomendando zonas y vías donde pueden ir los días que van a estar por aquí. Nos  comenta la guapa que van a bañarse, y posiblemente, como lo hemos mencionado, puede que hagan psicoblock, José está que se queda, pero no veo la situación para llegar a los gintonics, la amiga no deja margen de invitación, así que nos despedimos y nos vamos, no sin dejar de girar la cabeza para ver una vez más, la bonita cara sonriente de la simpática.

La vía se puede hacer en 3 largos, está equipada, y la roca es en general muy buena. Me ha parecido muy bonita, la vía.
Muy recomendable.


31 diciembre 2022

Adoradores de Baal, Rincón de Bonanza, Orihuela

 2022 - 12 - 31

Vía. Adoradores de Baal, 6a+, 180m.

1ª por Mavil Marín y Pilar Fernández (03-2004)


Para pasar la mañana con una escalada rápida y estar pronto en casa, Quedamos con Carlos, José Manuel y yo, para bajar al Rincón de Bonanza y hacer esta conocida vía del sector, que ellos aún no han hecho.



Hacemos un reparto de largos somero, y sale José Manuel en el primer largo, Carlos en el 2º y yo el siguiente. Esta el la 5ª vez que hago esta vía, y la 2ª que escalo en pared con Carlos, que habitualmente hace más escalada deportiva.



1er largo, 6a, 45m. largo equipado. Sube José Manuel, por una estética y compacta placa con predominancia de regletas. José, lo disfruta, pero no sin quejarse de los alejes entre seguros, llegando a meter algún friend que traíamos para los últimos que están semi-equipados. La verda que este 6a es bastante fino y mantenido, sobretodo el paso final antes de la reunión.



2º largo, 5º, 30m. Continúa Carlos, también por una compacta placa al principio, desviándose después a la derecha hacia una zona de bloques anaranjados donde se ubica la reunión.




3er largo, 6a+, 50m. Sigo yo, saliendo hacia la izquierda, pasando una primera placa para situarme al inicio del destacado diedro naranja. Sigo por el plantado diedro, por encima de la mitad, hay que hacer algún fino paso por la placa, y en el último tercio del diedro hay que salirse a la placa de la derecha para entrar en el diedro de nuevo por la parte superior, evitando la zona más desplomada y roma del diedro, yo no lo hice, continué por el diedro y tras un paso sin retorno me quedé sin cantos e intentando recolocarme en la placa resbalé y me di un refrescante vuelo.

4º y 5º largos, 55m. 5+, Continúa José Manuel. Antes de salir le comento que puede empalmar los 2 largos, aunque habrá bastante roce y tendrá que gestionar bien los seguros para minimizar este. Ademas estos largos están semi-equipados, por lo que tiene que ir reforzando con algún friend o fisurero. Sale de la reunión hacia la izquierda, tras pasar los primeros resaltes, llega a una placa que continúa hacia la izquierda, cuando llega a la repisa bajo el diedro final, duda si montar reunión, al final decide continuar, pasando la bonita y vertical fisura final para salir arriba sobre los bloques de la arista.

Recogemos y continuamos por la arista en fácil trepada por el lado menos expuesto, hasta localizar el primer rápel, creo que de la vía Piel de serpiente. Bajamos en 2 rápeles, 55m y 60m. más un destrepe final.

Esta vía, mediando opiniones y gustos, quizás sea una de las mejores en esta pared del rincón de bonanza, denominada el pequeño Eiger. Además, para ser una vía de Mavil, no tiene ni picadas ni cantos tallados, cosa por la cual, este prolífico aperturista ha sido bastante criticado. Muy recomendable.


24 diciembre 2022

Gran diagonal, Pared Negra, Orihuela

 2022 - 12 - 24


De nuevo, vamos a esta bonita vía que surca de izquierda a derecha, toda la famosa pared Negra de orihuela.

Esta vez, vamos Elías,Joaquín y yo.

habíamos quedado para hacer las Botris de Redován, pero hay 5 cordadas repartidas entre las 2 y aíun sube alguna más hacia la vía, así que tras un breve intercambio de opiniones, decicimos hacer esta bonita y larga vía de la pared Negra.

No  voy a describir nuevamente la vía, comentar que fue una mañana excelente, donde disfrutamos de la gran adherencia de esta roca y recordamos con alegría el día que la abrimos Elías y yo.

Pongo unas fotos de esta jornada:















19 noviembre 2022

Notario-Maldonado - Amor de Odio, Puig Divino

 2022 - 11 - 19

Combinación de vías en el Puig Divino

Vía: Notario - Maldonado, P. J. Notario y J. Maldonado en octubre de 1971, (parte inferior), 6a, 235m.

Vía: Amor de odio, X. Cullell, X. Sarraté y A. Ballart en enero de 1989, (parte superior), 6a+, 200m.




Seguimos con la pauta de escalada intermitente cada 2 o 3 semanas, el tiempo y las circunstancias no dan para más, así que no remontamos del grado residual.

Hoy hemos quedado para hacer esta bonita y larga combinación, el pronóstico del tiempo no es muy bueno, puede ser que incluso caiga alguna gota, pero lo peor es el viento, que con suerte irá amainando a lo largo del día.
Vamos, Elías, José manuel, Joaquín y yo, en 2 cordadas.

Llegamos a pie de vía, de momento no resulta molesto el viento.
Formamos las cordadas, Elías y Joaquín en una y José Manuel y yo en  la otra.

1er largo, 4º, 50m. Inicia la escalada Elías, por las tumbadas placas inmediatas al diedro del muro de la derecha. Detrás de Joaquín, después salgo yo comenzando en mi cordada, monto reunión en u parabolt que refuerzo con friends, un poco más abajo de donde ha montado Elías, por que lo veo más cómodo.

J. Manuel en el inicio del 2ºlargo, la opción más segura es continuar por las fisuras de la izquierda


2º largo, 5+, Después sale Joauqiín de primero, seguido de Elías en su cordada, y detrás José Manuel de primero en la nuestra, Este tramo es un poco confuso y es fácil embarcarse por el diedro rojizo de la derecha, que es más complicado de proteger, no obstante por uno u otro lado, hay que superar unos pasos bastante finos para salir de nuevo a las placas tumbadas. Al final, pasamos todos por el diedro gris de la izquierda, y montamos la misma reunión.

3er largo, 5º, 60m. Elías y Joaquín, nos sacan un buen trecho, y los perdemos de vista. Salgo de la 2ª reunión y sigo por las placas, con tendencia hacia la izquierda, Pronto pierdo de vista a mi compañero y me encuentro con un tramo plantado de placa, que en la parte de arriba está equipado con parabolts, subo directo hacia ellos, aunque lo veo muy duro y no me cuadra según lo que pone el croquis. A voces, me indican que por aquí no es, que debo hacer una travesía totalmente a izquierda. Destrepo un par de metros y me paso a la izquierda de un bloque con palmitos,  continúo en diagonal hacia la izquierda por terreno bastante más fácil, hasta llegar a una zona cómoda bajo el siguiente tramo de pared.

4º largo, 5º, 40m. Joaquín sigue en la otra cordada, después sale Elías. Detrás, de primero,  sigue José Manuel, por tramos de placa y fisuras, pasando unos espits que dejamos a la derecha, hasta llegar  un poco por debajo de la vira de los desplomes del muro de la derecha, por donde sale la Amor de odio.

5º largo, 4º, 50m, Sigo yo, tras la cordada de Joaquín y Elías, no hemos montado las últimas reuniones donde supuestamente están, así que que vamos por un sistema de placas tumbadas, con abundante fisura y matorral, e improvisando las reuniones. Ahora hace mucho viento, y resulta muy molesto. Acabo este largo apurando cuerdas bajo el tramo final de canal, donde confluyen estas placas con el muro de la derecha. Monto reunión donde puedo, lazando bloques.

6º largo, 5º, 15m. Sigue José Manuel, pasando el tramo de canal para seguir por el lado derecho de esta hasta lleagr a la gran campa de la vira que corta la parde SO del Puig Divino, de donde parten otras tantas vías y la siguiente etapa de esta escalada.

El viento arrecia con fuertes rachas, el tiempo se amontona. Hacemos una tranquila parada y evaluamos si conviene seguir o bajarnos. Al final, viendo el horario y la situación meteorológica decidimos bajarnos caminando por la gran vira.


05 noviembre 2022

Inconexión - Puig Divino

 2022-11-05

Vía: INCONEXION
Primer ascenso: Javi Rubira, David belmonte y Manuel Bernabé, marzo 2019



Desde la salida del Barranco de Trevélez, José y yo, apenas hemos hecho alguna salida a sectores de deportiva de nuestro entrono, o sea que vamos tirando de residual y no estamos ara meternos en proyectos de más compromiso.
Optamos por esta vía, por que se ve asequible en grado y tiene el encanto de estar en este impresionante lugar, que le confiere un ambiente extraordinario.
La idea, es pasar un día navegando y escalando en la tapia. Cómo he comentado, es un lugar espectacular por su escarpado y montañero entorno, con preciosas vistas del paisaje más salvaje de la provincia de Alicante.

Madrugamos lo justo, para estar a las 9:00 a pie de vía. Aparcamos en el ensanche de la pista justo al inicio del sendero que bordea por la base de las paredes del Puig Divino, del cual se semi-equipó con algunos bolts y cortos tramos de cable, un difuso trazado que asciende entre cortas trepadas, entre canales y espolones, con cortos resaltes rocosos de trepadas, del extremo izquierdo de las paredes, hasta los planos que dan acceso a la cima del Puig Divino desde el lado NO, a la vista de la curiosa torre del Más de la Patarrana. Esta ruta, es por la que habíamos decidido descender después de terminar la vía.

Tras pasar por debajo de los imponentes muros de la cara SSO del Divino, nos detenemos a buscar el inicio de la vía, unos 30 metros  a la izquierda de las placas de inicio de la vía Notario - Maldonado.
El  inicio es bastante evidente, a la derecha de una destacada canal herbosa, un paño de roca sobresale, si nos fijamos bien, veremos una flecha picada, y por arriba podremos distinguir algunos viejos cordinos lazados en puentes de roca. A la izquierda de la canal, podemos ver algún seguro del mismo estilo, de la vía: Placas Solares. 

Echamos a suerte quien empieza y me toca a mi.

1er largo: 4+, 55m. Subo buscando los viejos cordinos que lazan algunos puentes de roca. la roca es buena es general, con páños compactos y menos matujera de lo que aparenta. Asciendo hasta el final de este pequeño contrafuerte, montando la reunión al pie de unas pantadas placas.

2º largo. 6b, 50m. Sigue José, con ligera tendencia hacia un tramo de fisura ciega muy plantada, donde se concentra la dificultad de este largo. Hay algunos seguros fijos, pero entre ellos, bastante tramo donde hay que moverse encajando algún flotante para asegurar los pasos. Termina este largo en zona de bloques sobre un seudo espolón.

3º largo. Sigo yo, por este tramo de transición con algún paso de 3+, y mucha campa tractorando entre bloques y matojos, hasta la placa a la izquierda de una picada y algún rastro de seguro de las Placas solares, veremos otra picada de nuestra vía, y por encima algún cordino. 

Las vistas son espectaculares, hacemos una corta parada y aprovechamos pra beber y tomar algo admiranto el fastuoso paisaje.



Inicio el largo, 4+, 30m. Continúo recto por fisurada placa fácil, por arriba, con ligera tendencia a izquierda, pasando por debajo de un bloque para seguir por la placa de la izquierda, donde encuentro algun cordino lazando puente de roca y poco más arriba sobre una repisa inclinada, la reunión, bajo una placa más compacta. 

4º largo, 5º, 45m. Sigue José, recto por la placa, reforzando con friends entre los puentes de roca lazados con cordino que van indicando el trazado hasta llegar a una campa de una amplia vira.

Sigo yo, por la campa de la vira con tendencia al destacado desplome rectangular de la izquierda, tractorando entre resaltes y matojos hasta llegar a la base del desplome tras una corta y fácil trepada, donde se ubica la reunión.

5º y 6º largo, 6b/A0 (6c/) y 3+, 60m. Continúo directo por la placa desplomada, intento los primeros pasos en libre, pero da la impresión de una cída fea sobre la reunión y no me veo fino para jugármela, paso los 2 primeros bolts en A0 hasta llegar a la fisura, por la que sigo y salgo de esta, hacia la derecha. Después unos pasitos finos de placa para entrar en un plantado diedro que dejo casi al final, para pasar con un fino paso, a la placa de la derecha. Continúo por placa fácil con algún pequeño resalte entre bloques, Paso la reunión y continúo por trepada fácil entre resaltes y bloques hasta llegar a otra campa en la siguiente vira.


7º largo, 6a, 55m. Sigue José, saliendo de la reunión por la derecha de un abombe, con finos pasos hasta tomar una placa más tumbada por la que asciende navegando, con tendencia al filo del espolón donde se intuye el final de la pared.



Después sigo yo por un tramo de transición sobre cresta fácil y otro laaargo tramo de tractoreo hasta el siguiente paño de pared, que se ve evidente a la derecha, y que nos muestra ya el final hasta la cumbre del Divino. Llego al pie del siguiente largo sobre una cómoda y amplia repisa cual bálcón panorámico.



Mientras esmos decidiendo si saltarnos este último largo, ya  que estamos frente a la canal de descenso del lado norte de la cima, nos llama Elías. Le comentamos donde estamos y nos anima a hacer este último y picante largo, que nos asegura que es la guinda de esta vía.

Hemos ido tranquilos y lentos, es bastante tarde, casi que ibamos a bajarnos ya, pero a partir de hablar con Elías nos quedamos con la sensación de que si no hacemos este último largo, nos va a quedar el resquemor de no haber terminado la faena.

8º largo, 6b, 50m. Sigo pues, iniciando los primeros pasos por placa que se va plantando con finos pasos y algo expos, hasta llegar a una ceja ciega con escasos puntos donde asegurar. Paso la ceja hacia la derecha, entre brves y efusivas exclamaciones tras cada acrobático paso de equilibrio hacia un brillante bolt que me queda muy a la derecha para tomar una aparentemente salvadora fisura sobre una placa. Despues por esta, mucho más tranquilo y con más posibilidades de asegurar, sigo retozando y rezogando de estos últimos metros de escalada sobre compacta roca, hasta llegar a la zona de bloques que da paso al filo cimero donde se encuentra la reunión.

Acabamos la vía, recogemos rápido y con las últimas luces comenzamos el escarpado descenso. Bajamos al bosquete de carrascas y cruzamos este sin salir de esta canal, seguimos por el lado derecho, buscando la zona más factible y evidente y menos expuesta, encontramos un tramo con cutres e inútiles trozos de cuerda de pasamanos. Despues, volvemos a bajar hacia la izquierda, para cruzar al otro lado de la misma canal, bajando paralelos a esta por su lado izquierdo un buen tramo. Después comienza la aventura de distinguir y encontrar los borrados puntos y derruidos hitos que marcan el laberíntico descenso, al principio siempre con tendencia a izquierda. Tras algunas infructuosas pistas, y algún entuerto, tras deshacer algun tramo de trepada demasiado a la izquierda, continuamos descendiendo por un filo que cuando empieza a plantarse de verdad, hay que destrepar por su lado derecho (mirando al valle), hacia una profunda canal que se intuye a la derecha. Al final algún tramo con bolts, y algunos destrepes, nos sitúan en la angosta canal, por la que descendemos más tranquilos, casi en penumbras, hasta llegar a la altura de la base de las paredes donde ya distinguimos la traza de acceso y la sendea que bordea la pared.

Llegamos al coche a obscuras,  ha sido un día tranquilo, donde la sensación de escalada es más bien anecdótica y es más la sensación de aventura (sobre todo en el descenso) lo que prevalece.

Pese a que la vía tiene poca continuidad, con amplios tramos de tractoreo sobre campa y trepadas interminables, los tramos de escalada, son bastante limpios y tienen su encanto y su punto picante de escalada tapiera. La considero una buena vía de toma de contacto con estas impresionantes tapias.


09 octubre 2022

Barranco de Trévelez - Sierra Nevada - Granada

   9 de octubre de 2022

Barranco de Trevélez (desde el puente de palos)

Fotos de Alex

El barranco Trevélez
Croquis de http://faecanyon.blogspot.com/

Desde la salida a Galayos este verano, una anodina salida a la Graja y una esporádica y salvaje visita a la oeste del Puig Campana, el ritmo de escalada que llevamos José Manuel y yo, es muy irregular y con amplios vacíos de inactividad  entre estas eventuales aventuras, donde con suerte hemos podido salir a a hacer algo de escalada deportiva.

¿Un barranco?, ¿y que pinta aquí un barranco?

Dos fines de semana atrás, un domingo, habíamos quedado para hacer "algo", por pasar la mañana y quemar el tocinillo que se vuelve a acumular tras una breve parada. Cómo la meteo prevista para ese día está pasada por agua, decidimos ir a escalar deportiva a Peña Rubia, con idea de poco trayecto y no tener mucha aproximación, con vistas a retirarnos bajo el chaparrón. José Manuel, queda con Alex (compañero de Elda).

De camino, surge la novedad de visitar un sector inédito que nos pilla al paso y que aparentemente tampoco implica mucha aproximación, y nos vamos al Rincón de la Huesa, en la vertiente oeste del alto de peña Rubia o pico del Fraile.

José conoce algo el lugar de tiempo ha, aunque es un inacabado sector con alguna polémica privativa donde no hay muchas vías y estas son bastante potentes, pero recuerda algunas más asequibles para pasar la mañana.

Desde el aparcamiento, poco antes del fin del camino en una casa particular, las paredes más próximas ya implican una aproximación algo más larga y empinada que la de Peña Rubia, pero ya estamos aquí y vamos a inspeccionar el sector. 

Llegamos a pie de pared y localizamos varias líneas de parabolts, la mayoría fuera de nuestro presupuesto, con lo que continuamos inspeccionando y vamos recorriendo la pared hacia la izquierda por los enmarañados vericuetos. De tanto en tanto, nos cae alguna gota de agua, pero sin llegar a  arrancar cómo lluvia que nos escuse para retirarnos. Así que continuamos inspeccionando toda la pared. Aunque desde la autovía se ve una sugerente pared con mucho potencial, vemos, "in situ", que no hay una verdadera continuidad y que los trazados factibles no son muy largos, rebasando apenas los 15 metros de altura en el mejor de los casos. 

Lo que más llama la atención en este pequeño valle semicircular, es una placa que hay al fondo a la izquierda, tras recorrer todo el murete del lado derecho, decidimos continuar y acercarnos a ver esta placa.

Voy delante, y tras pasar entre un grupo de altas y espigadas  matas de esparto, me veo una colorida y gorda araña andando por mi antebrazo, con un convulso gesto, entre espasmódicos saltos acompañados de irreproducibles sonidos, me la quito de encima y me quedo balbuceando recuperándome de la taquicardia del susto. Era una argiope lobata, bastante crecidita, no me consta que sean peligrosas, pero por si acaso, les tengo bastante respeto. Inevitablemente, surgen las bromas y chanzas de mis compañeros sobre mis ridículas maniobras de karateca en pánico. A los 2 minutos de continuar tras volver a la calma, con la cara, me vuelvo a llevar otra tela con su correspondiente araña delante de mi nariz, más gorda aún si cabe, esta vez doy un bote hacia atras cómo un muelle, mientras me doy manotazos y acabo sentado en un matorral, ascultándome presa del pánico. Me hago el remolón y dejo que pasen ellos delante, hasta que llegamos entre bromas a la llamativa placa de la izquierda. Por momentos cae una fina llovizna, en la placa sólo hay una vía equipada. Tras un buen rato de cháchara y risas, convenimos en que no son horas para sacar cuerda para que se moje y decidimos irnos a almorzar. Dejo que pasen ellos primero, y va Alex en cabeza, vamos conversando y entre tanto sale a colación lo de la afición y dedicación de Alex al barranquismo, con esto, surge la propuesta y recomendación de Alex de hacer el barranco de Trevélez. llegamos hasta la parte baja de monte y bordeamos los bancales de almendros. Por un momento paso yo delante y en seguida me tropiezo con otra tela de araña con su correspondiente dueña esperándome. Esta vez la he visto a tiempo y lo más cerca que la he tenido ha sido a un metro. Nos vamos a la colonia de Santa Eulalia y una vez en el bar, Alex termina de convencernos para realizar este barranco, haciendo alusión a lo espectacular que es.





El miércoles 5 de octubre, José me comenta que ha hablado con Alex que propone ir este fin de semana al barranco de Trevélez. Le confirmo que si que voy y quedamos para escalar el sábado por la mañana en Cabreras, para hacer un par de vías y volver pronto a casa a comer y salir por la tarde para Granada. Cuando puedo voy recabando información sobre el barranco para hacerme una idea de equipamiento y material necesario y de las maniobras mas relevantes implícitas y puntos más conflictivos del barranco. Tras leer varias entradas en la web, empiezo a acojonarme, al parecer tiene un tétrico historial. Ni José Manuel ni yo somos aficionados al barranquismo, ambos, de secano, más de espacios abiertos que confinados, hemos hecho algunos barrancos, en mi caso con muy poca variedad y de limitada experiencia acuática en varias repeticiones del barranco del Infierno en la Vall d' Ebo/Laguar con muy escaso caudal, por lo que mi experiencia no es mucha, lo único que tenemos a favor es que ambos controlamos las maniobras básicas y estamos muy familiarizados con la inquietud de la incertidumbre y el suspense de la navegación en pared haciendo vía clásica, y aunque si que tenemos miedo, lo negociamos con otras aptitudes y nos suele dar un resultado aceptable. Y por supuesto, nos da cierta confianza el saber que Alex ha realizado este barranco numerosas veces y en condiciones bastante más adversas que las actuales, aparte del impresionante curriculum que tiene en otros complejos y espectaculares barrancos. Según el informe hidrográfico, del que se indica la última actualización y de que esta puede  no ser precisa, el último caudal medido ronda los 0,3m. de media, aunque yo no se si esto es mucho o poco para este barranco.

José Manuel y yo no tenemos equipo específico de barrancos, así que él va con parte del mismo prestado y yo llevo mi neopreno de 2mm. para buceo con esnorquel, y  que complemento con una camiseta técnica de buceo y unas Boreal Bulnes de hace 20 años con poco uso en el monte por su rigidez y peso, pero que aún no tienen mal aspecto y me sabe mal retirar. Al final, revisado por Alex, que trae el resto del equipo, da el visto bueno en general y nos proporciona arnéses de barrancos y los complementos restantes para poder pasar un picnic a remojo sin temblar mucho de frío.

LLegamos al cortijo del Duque a las 01:00 aproximadamente, y Alex y José Manuel pernoctan en la furgoneta,. Yo para evitar el desalojo y la interrupción en mi serenata en do mayor para viento y tambor con bombos, pitos y platillos, paso la noche bajo las estrellas y la reluciente luna llena que ilumina el paisaje me desvela entre pitido y estertor. Con lo que unido a una constante lucha entre la sauna del interior del saco y unos abundantes y ávidos mosquitos, me hacen pasar una noche en duermevela nada reponedora, pero que anima a una acelerada maitinada en la que no necesito de estiramientos para empezar la actividad.

Desayunamos mientras organizamos el equipo, muy básico en comparación con el de escalada en tapia, compuesto de 2 ochos por persona, 2 cabos de anclaje regulables con Ropeman, Duck, y en mi caso con una placa Slide, cintas varias y varios mosquetones de seguridad HMS, algúnos maillones, navaja, 1 cuerda de 60m. y 2 de 30m, una de ellas con un una flor que más parece un florido matorral, pero que supuestamente no usaremos.  Empezamos a caminar sobre las 10:00. Cómo no hemos previsto ropa para la aproximación y dado que hace calor, vamos los 3 en calzoncillos intentando no perder la compostura deportiva. 

Empezamos descendiendo un poco por la pista de acceso al aparcamiento, para evitar las fincas privadas y por debajo cruzar la vega ribereña en dirección Este, hasta un escondido puentecito que cruza el río a la otra ribera por la que ascendemos por el GR 7, en diagonal por la empinada ladera de matorral bajo y esparto, surcado de innumerables vericuetos hasta el collado. Desde aquí ya vemos la imponente depresión del barranco. Tras pasar por una puerta metálica abierta, comenzamos el descenso por la escarpada vertierte opuesta en dirección al desaparecido puente de palos que comunicaba ambas riberas del barranco, del que ya podemos ver algún encañonado y fragoso tramo con el peculiar colorido que toman estas aguas en su lóbrego  discurrir por las profundidades disolviendo las filitas y el pulimentando esquisto y la bandeada cuarcita. En algún croquis del barranco, he visto que aluden a su composición como gneis, pero yo no he visto nada de gneis en todo el recorrido, y lo que predomina es la micaesquisto bandeada de cuarcita.

Vulgarmente a este rio, y también al barranco, se le llama el de la "fanta", nombre ridículo y muy falto de imaginación, para aludir al tono anaranjado de sus aguas férruginosas. Mientras hacemos el recorrido de aproximación, vamos caminando ladera arriba sobre un arenoso limo de incipientes badlands en las empinadas vaguadas, con variedad de cantos de micaesquistos de diverso colorido, arriba en el paso del collado afloran en crespones somitales en roquedos lajosos muy fracturados, que cuando descendemos hacia el tajo del barranco muestran su escalonada y oblicua disposición, cabalgando estrato sobre estrato en ascenso desde el sur, hacia las cumbres del cordal del Mulhacén - Alcazaba. Estos estratos tallados por el rio Trevélez se desploman sobre éste, formando un tremendo paredón de diversa disposición, apariencia y solidez  según su composión estratigráfica, dando lugar las capas más duras de entre las filitas, mica, esquisto y cuarcita, a un bandeado y colorido desfiladero de oníricas paredes carcavadas con innumerables y pulimentadas pozas, marmitas, bañeras y tubos, que apenas se separan un par de metros en un pasillo abovedado que  llega a sobrepasar los 100 metros hasta los bordes donde podemos ver el cielo, en muchos tramos del barranco, con varios y enormes bloques empotrados entre los muros que dan pie a multitud de saltos y cascadas, y en algunos casos a suspendidos puentes entre ambas riberas.

Llegamos caminando hasta el borde del congosto, al punto donde se hallaba el puente de palo (eran unos simples palos apoyados en ambas paredes del barranco), tras un rato de búsqueda de la cabecera de descenso al lecho del barranco, que al parecer ha sido cambiada desde la última vez que Alex estuvo aquí (ahora, hay que descender un poco más entre la vegetación por un exiguo y delicado sendero que bordea unos bloques). Alex aprovecha para darnos algunas indicaciones y repasar por encima algunas maniobras, mientras nos equipamos "tranquilamente" y ensacamos cuerdas y preparamos el material. Yo, personalmente, escucho de fondo el fragoroso abismo y no puedo evitar mirar y buscar donde ratonear para salir de aquí por las paredes imposibles que nos rodean hasta donde se dejan ver, a decir verdad, no estoy nervioso, soy un único nervio que aparenta el aplomo de un incontinente en un ascensor. 

Desde la nueva cabecera de anclajes químicos con argolla, se rapela unos 20 metros hasta un pasamanos sobre un lateral del estrecho canal entre pozas, por el que discurre con mucha fuerza el agua ocre que oculta todo lo que está sumergido a más de 10 cm. de profundidad. Bajo primero y me sigue José Manuel, cierra el grupo Alex, que se encarga de ir montando las cabeceras desembragables y controlar nuestra recepción y salida de los rebufos y cascadas.

No hacemos el primer rapel. Iniciamos el chapoteo, destrepando metiendo las piernas lo justo en esta primera tobera y pasando en oposición hasta donde se abre en una poza donde el propio chorro de agua nos acaba propulsando. Este primer contacto me pone cómo si estuviera escalando en un tramo expo y difícil y no puedo evitar atragantarme para salir de la poza, pataleando y braceando cómo un bestia, entre trago y trago de agua rica en hierro, hasta que caigo en la cuenta de que con el neopreno y la mochila floto (aunque poco para mi gusto) y sólo tengo que salir del chorro y dejarme llevar, para entonces ya voy jadeando, escorado cómo un bote medio lleno de agua y con un regusto de tuercas oxidadas en la boca. Que primera impresión, aunque ha sido más fuerte la sensación de estar haciendo el ridículo que el pánico.



Tras este primer chapuzón pasamos medio trepando y por pasamanos por un lateral con un ligero abombe, estiro la pierna para hacer pie al otro lado y cuando me impulso para pasar, el pie sigue su marcha autónoma y me pego un sonoro costalazo que me deja tendido en el borde cómo una veraniega foca, mientras mis compañeros me miran con cara preocupada hasta que me levanto y explico la caída, lo que da lugar a un rato de risas por su parte. Ciertamente la roca parece puro jabón y las botas que llevo no ayudan nada, parecen patines. Me da la sensación de estar muy torpe, no se si por la mochila, que pesa lo suyo, o es que no acabo de entrar en ambiente, al final, José Manuel insiste y me coje la mochila. Esto me hace sentir más ágil y también más pardillo, así que procuro no caer mientras me miran y hacer las cosas bien y poco a poco voy entrando en ambiente. LLevamos 2 sacas de barrancos, una la lleva siempre Alex, y la otra, con cuerdas de reserva y otros bartulos,  nos la vamos turnando José Manuel y yo durante el recorrido.





En algunas pozas de poca altura, destrepamos haciendo una brutal oposición que me recuerda una cucaña enjabonada pero en vez de subir por el palo, es de descender por un tubo, mientras el chorro de agua nos arrasta el culo que intentamos empotrar o mantener firme a base de lumbares en oposición y contorsiones de tronco y cadera en los chorros. Sólo en una poza saltamos directamente al agua, Alex con pirueta y voltereta, José Manuel con un salto de bomba y yo a plomo y cogiéndome la nariz. En algún rápel (sobretodo en el más alto de la primera sección) interesa dar un impulso desde la pared para aterrizar rápido fuera del chorro de la cascada. En algún otro, utilizando la misma técnica, acabé sentado de una culada sobre un bloque oculto a medio metro, por suerte, era plano. Muchas pozas aparentemente se prestan para saltar pero la mayoría esconden crueles pedruscos que cómo mínimo te hacen dar traspiés o rodillazos, esto último acaba arreglándose cuando le coges el ritmo y dominas la técnica de andar cómo un zancudo tembloroso. Si vuelvo a este barranco, pienso traer unas ventosas para probarlas en esta pulida roca.

En esta poza saltamos, aunque en la parte próxima al chorro hay un bloque que llegamos a tocar con el pie, hay que saltar sin clavarnos mucho y hacia el lateral.







Pasamos el primer tramo que a mi parece ya todo el barranco, saliendo a un tramo de cauce abierto de caos de bloques con pequeños resaltes, destrepes y chapoteos. Nos da un poco el sol y se agradece mucho, aunque de momento no hemos pasado frío.

Alex nos indica que tras este tramo de cauce abierto, hemos hecho casi la mitad y que ahora viene lo más interesante del barranco. Aunque por detrás ya hemos dejado algún rápel de cascada en apnea con patada final de impulso y caótico chapuzón de salir torpedo apretando mucho el esfinter y con los huevetes en la garganta a modo de flotadores. Este primer tramo Alex desde su experiencia, hoy lo ve fácil y divertido. A Jose Manuel y a mi, nos ha parecido complejo y de bastante compromiso, y los destrepes difíciles y en general, con bastante exposición a una caída incontrolada con dolorosa culada. Por mi parte, he bebido bastante agua y ya llevo electrolito para 20 años más, creo que hasta tengo el tono del agua. Tengo la sensación de estar en un aqua-parkout para ninjas.



Este barranco es espectacular, las formaciones rocosas de su cauce son oníricas, bandeadas y coloridas en vetas horizontales con venas de cuarcita, sinuosas concavidades y convexidades entre lisas placas, que se alzan desplomadas y ocultan por momentos el cielo. recovecos escondidos y con multitud de pequeñas y chorreantes surgencias estalacmíticas de fango oxidado en sus muros, decoradas de culantrillo, que por arriba, y en algunos puntos, ya antiguas y secas, incustradas y volanderas, aportan una arquitectónica y escultórica decoración de góticas chorreras de travertino que causan la sensación de gárgolas en un templo vivo en continuo salmo mesiánico. Cómo no soy muy profeso de religión, me siento más que un infiel intruso, un monigotico de playmóvil, fuera de lugar en este fastuoso y organizado caos de fracturas y fractales.

Hacemos una breve parada antes de comenzar el siguiente tramo, Alex saca mi cámara que la lleva en su bolsillo del neopreno precintada en una funda estanca, nos enfoca y  no convencido de la limpieza de la lente, sin pensarlo la enjuaga en el agua ante mi pasmada mirada al tiempo que le digo - ¡esa cámara no es impermeable!, me mira con sorpresa y me dice que con la costumbre ni lo ha pensado, mientras sopla para secar la cámara, pero ha entrado agua en la lente y ahora se ve todo borroso, así que se acabaron las fotacas, casi antes de empezar. Por suerte ha sido un acto reflejo y la ha sacado muy rápido. Después, en casa, tras una larga sesión de secador, parece que funciona, aunque las fotos salen con cierto tono óxido, creo que también ha cogido bastante electrolito.



Continuamos con deslizantes destrepes que nos desfiguran el rostro por la impresión del salto final entre el tumulto del agua en las toberas y cascadas, tropezones y golpes con ocultos bloques, acompañados de una  acojonante fiesta de rápeles aéreos y con el agua cayendo encima, algunos desde una volandera pedaleta que usas para poderte mover en el patinoso muro para soltarte y descender. El barranco ha cambiado por secciones desde la ultima vez que Alex estuvo aquí. Vemos antiguos seguros en sitios inverosímiles, alguna cabecera nueva, distante y en medio de la nada, que según Alex, pueden ser de uso reciente para rescate. Con eso y comentarios reiterados a lo largo del barranco, de tipo: -"en esta poza se han ahogado algunos", "en esta otra poza la gente se queda pillada y hay que sacarlos", y otros revitalizantes del estilo, anima mucho y todo el excedente de piel se recoge en las partes íntimas, tersándote la cara  hasta dejarte unos ojazos cómo platos y 3 nueces en la garganta. Hay saltos de agua que ahora han cambiado, en el rápel más alto, se ha hecho un sumidero que antes no estaba y que con un caudal un poco mayor que el de hoy (que según Alex,  no es muy grande), puede convertirse en un serio problema para acceder a la cabecera. Alguna cabecera se ha quedado desplazada, pero Alex va solventando con soltura estas novedades y en las últimas pozas me deja montar las cabeceras a mí. El último rápel, lo destrepamos entre aéreos resaltes por los que nos dejamos deslizar despacito cual tobogán pingüinero procurando hacer pie sin perder los dientes de camino, en el siguiente bloque o saliente para proseguir descendiendo cómo auténticos ninja-nutrios. No obstante y aprovechando donde nadie me mira, de vez en cuando doy un traspiés y acabo a cuatro patas o en el agua directamente. Lo más rídiculo fue un intento salir de una poza para subir a un bloque inmerso en el medio, para desde este  saltar a otro y salir fuera del agua para continuar por un corto tramo de caos de bloques, cuando ya casi estoy arriba muevo un pie para acabar de posicionarme y el otro se me desliza hacia atras, lo que me hace caer en plancha sobre el bloque semisumergido y quedarme con las extremidades colgando en el agua y sobre la barriga, sin poder cogerme ni apoyarme en nada que no patine, hasta que contorsionándo la cadera me deslizo de cabeza al agua cómo un pinguino y salgo por el otro bloque.

Sobre las 16:00 llegamos a la confluencia con el barranco del Poqueira, donde cruzamos a la derecha para ascender por un empinado sendero a la pequeña central eléctrica, la idea es enjuagarnos en la poza del Poqueira para quitarnos el óxido del Trevélez, pero cuando llegamos a la central, Alex dice que hay que descender un poco y saltar a la poza del otro rio. Bajo tras  él unos metros, y cuando veo la vira y la distancia hasta el agua me pongo a dudar y se me quitan las ganas, José Manuel ni lo intenta. Alex sin insistir mucho baja un metro más y salta sin pensarlo dos veces a la gran poza que está a unos 10 metros por debajo, mientras sale hacia la orilla me anima a saltar, claramente sin verme la cara que me ha quedado del pasmo. Le digo que no, que lo esperamos arriba y sube con resignación. Rodeamos por detrás la central y en la pasarela del puente nos quitamos bartulos, plegamos cuerdas y guardamos todo el material y nos quedamos un rato charlando mientras yo me fumo un cigarro.

Desde la central tomamos un aéreo sendero que bordea por la vertiente opuesta y en poco más de 10 minutos estamos en el coche. A las 17:00 aproximadamente llegamos al coche. 

Ha sido una jornada y experiencia intensísima. Yo estoy cansado y algo dolorido de los amerizajes y golpes sobre piedra mojada. Pese a esto, eufórico y muy alegre de haber salido de esta boca de dragón y de estar bajo el sol, aunque haga calor. Alex se ha paseado y se ha divertido mucho viendónos las caras que poníamos en los diversos pasajes y sobretodo al salir del agua tras el chapuzón, con el casco ladeado o sobre los ojos, estos cómo platos, hiperventilando con el gesto del que pregunta con pánico mientras corre, que donde está el toro.

Hambrientos nos vamos a buscar un bar a Órgiva, tras varios infructuosos intentos acabamos en el camping, donde lo más que nos ofrecen es servirnos unas cervezas y frutos secos que por confusión y a granel acaban hechándonos en un gran bidón con idea de José Manuel de ir comiendo en el trayecto, tras una breve discusión, para disfrutar la cerveza a gusto, acabamos sentados en la terraza y nos acabamos el kilo de garbanzos secos y quicos que no hacen más que abrir el apetito y darnos más sed. Continuamos de regreso hasta que pasado Peligros (el pueblo) nos salimos de la autovía y paramos en el restaurante "La Cueva", donde nos damos un homenaje de buena mesa arrepentidos de habernos inflado de frutos secos.

Muy buena actividad y muy agradecido por haber sido invitado y parcipar en la misma. Gracias Alex por llevarnos a este impresionante barranco, y José Manuel, por este gran día de sustos, impresiones y risas, que ha sido un placer compartir con vosotros y una gran experiencia. ¡¡Gracias Titanes!!

“Cacao Mix” , oeste del Puig Campana.

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