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25 marzo 2026

  25 de marzo de 2026

Ponoig

Vía: Fisura hermanos Gallego.

1er ascenso: Los hermanos Gallego, Miguel Ángel, José Luis y Carlos Gallego, en 1977.
Croquis de la web - Elev-Arte

Esta vía, la hice a finales de los 80, la recordaba muy abandonada, matujera y de roca precaria, con mucho compromiso y exposición en varios largos en los que era recomendable llevar maza y clavos, ya que en las placas apenas había seguros fijos y estas eran imposible o muy difícil de proteger con fisureros o tricamps, que era lo que llevábamos. El recuerdo de entonces es de un trazado bastante sinuoso, expo y de grado exigente, y en aquella época fue todo un reto que no nos dejó buenas sensaciones. Tras su limpieza y equipamiento, con algún tramo más recto y por roca más franca y limpia, efectuado por M. Díez, G. Panzano, J. Marínez y N. Anzar, se ha vuelto a repetir numerosas veces y en la actualidad se ha convertido en un trazado prácticamente equipado de escalada deportiva en pared con muy buena crítica en general, a excepción del colectivo más purista que considera excesivo el equipamiento completo, sobre todo en los tramos o puntos donde se puede proteger con flotantes, la polémica de siempre…

Hoy vamos 2 cordadas, la de Pedro y José Luis a la vía Orión, la nuestra formada por José Manuel, Andrés y yo, a la Fisura hermanos Gallego.

1er largo: 6a+, 40m. Empieza Andrés, subiendo por una de las vías equipada en deportiva de la zona central del contrafuerte inferior de esta parte del muro, superando un par de abombes donde se concentran las dificultades del largo, para llegar a una repisa inclinada ligeramente a la derecha del resalte tumbado que continua hasta el muro rojo superior. Monta reunión en una instalación de rápel, un poco antes de llegar a la terraza de inicio de la Café Licor y otras vías que van por la derecha. Cuando llegamos José Manuel y yo, continuamos en diagonal casi caminando hasta la campa, hasta llegar al pie del muro de la Café Licor, para salir más recto al siguiente largo.

2º largo: 6a, 30m. Continúa José Manuel, por una canal a la izquierda de la Café licor, con tramos de roca compactos y despejados pese a la abundante vegetación de esta parte del muro. Tras pasar un gran arbusto, accede a la siguiente reunión bajo una compacta placa en la parte superior de la canal. Nuestros compañeros Pedro y José Luis van delante por este mismo trazado para llegar al inicio de la vía Orión. En el último seguro antes de llegar a la reunión se me enreda la cinta en un arbusto y al intentar desengancharlo se me sale un mosquetón que cae fuera de mi alcance, consensuamos bajar a recuperarlo, pero desistimos para no perder tiempo, la cinta extensible era de Andrés, yo me comprometo a reponerle el mosquetón.

Este largo es un trazado variante de acceso a la fisura hermanos Gallego, con respecto a la vía original, que subía por el pilar herboso de la izquierda, donde se podía encontrar algún viejo clavo, era un tramo que desmerecía mucho, muy herboso y de roca con abundante piedra suelta hasta llegar a la campa bajo el muro rojo, de ahí se pasaba en travesía a derecha con alguna fácil y herbosa trepada hasta la base de la fisura, con esta variante de entrada, ahora resulta evidentemente más interesante y estético.

3er largo, 6a+, 35m. Continúo por la placa, que ofrece una escalada muy estética, cuando llego a la parte superior de la canal hacia la izquierda pasa a ser una grada herbosa hasta la base del muro rojo, sigo por el muro de la derecha hasta situarme bajo la amplia fisura, en una reunión bastante incómoda, por la alta ubicación de los seguros, pese a haber pequeñas repisas cerca.

A nuestra derecha, Pedro y José Luis ya están iniciando la vía Orión.


4º largo, 6a, 30m. Continúa Andrés, directo a la fisura con tramos muy verticales, pero con abundante canto y de fácil progresión. En la parte superior de la fisura, poco antes de la parte más ancha de esta, sale a la derecha en travesía muy aérea y bonita, para llegar a la reunión situada en el filo del pilar a la derecha de la fisura.



 

Tenemos a nuestros compañeros enfrente a nuestra izquierda en todo momento, podemos verlos navegando por el impresionante muro anaranjado desplomado lleno de alveolos y oquedades.

5º largo, 6b, 30m. Continúa José Manuel, por la placa saliendo hacia la derecha, donde la Café Licor se junta con nuestra vía y comparten algunos seguros. En la parte media del largo, una placa muy vertical concentra la dificultad de este largo, tras esta se llega bajo un anaranjado desplome y continúa por una vira hacia la izquierda en travesía hasta situarse de nuevo bajo el siguiente tramo de fisura, en una reunión muy incómoda y volada, pese a tener una repisa mucho mejor apenas 50 cm a la izquierda. Discutimos estos detalles mientras escalamos, nos resulta un poco absurdo el emplazamiento de estas reuniones incómodas, pero supongo que es cuestión de criterios.

6º largo, en el croquis 6b/A0, (6b+), 25m. Salgo de la reunión en un ligero desplome por el ciego diedro naranja y desplomado, con cantos y apoyos de pies de crujiente coralito. Escalada muy atlética al inicio, con un exigente paso para pasar a una laja a la izquierda y seguir en travesía ascendente hasta una fina placa, tras esta volvemos a cruzar el diedro hacia la derecha, y continuamos en aérea travesía hasta la reunión en una cómoda repisa.



7º largo, 6c+, 30m. Andrés, ya lleva un par de largos padeciendo un dolor insoportable en los dedos de los pies por culpa de los pies de gato, que parece que no acaban de ceder, y con el calor que hace hoy parece que se le agrava el problema. Con voluntad y grititos de dolor, asciende por un tramo de diedro con bloques desplomados, supera estos y sigue un poco más por el diedro hasta casi la base del siguiente desplome, pasa en ligera travesía ascendiendo hacia la izquierda por placa muy fina, con algún buen canto de reposo intermedio, supera el siguiente tramo de muro vertical y sigue en diagonal a la derecha un par de metros, hasta la siguiente reunión de nuevo sobre el diedro, y también muy incómoda y volada.

8º largo, 5+, 50m. Continúa José Manuel, sube unos metros por el diedro y sale a una zona de gradas que forma una gran campa donde se supone que está la siguiente reunión, sigue un poco hacia la derecha y continúa ascendiendo otros 15m. por un contrafuerte de roca compacta con muchos agujeros. hasta otra reunión.


9º largo, 6b, 50m. Continúo por el pilar y unos metros por encima de la reunión, sigo en diagonal ascendente hacia la izquierda. Paso otra reunión bastante volada, y continúo hasta situarme bajo un destacado y estético diedro, bien visible desde la última campa.

Continúo con unos tramos de placa y después por el diedro, al principio ciego y con canto romo, pero tras superar un paso fino y técnico para alcanzar un agujero a la izquierda y desde este la fisura superior, sigo en técnica bavaresa ligeramente desplomada hasta superar los metros finales. La reunión justo en el final del diedro, es algo incómoda teniendo en cuenta que apenas queda sitio en la salida para que pasen mis compañeros, aunque al final no resulta mucho problema.



Mientras suben mis compañeros, aún escucho a José Luis y Pedro que deben estar ya camino de la salida de la pared. Desde aquí no los veo porque están al otro lado de una ligera arista en la campa, más al oeste de la pared.

Salida de la pared:

Tras ponernos las zapatillas y recoger cuerdas, salimos caminando por la campa hacia el oeste, bajo un muro final por el que aún pasa algún largo de varias vías que acaban por aquí, caminamos ascendiendo en diagonal hacia la izquierda por la campa unos 150m., llegamos a un contrafuerte de roca gris de menos altura y menos vertical, por el que subimos con una trepada de 3º de unos 15m. para situarnos fuera de la pared.

Descenso:

 Sin subir mucho, vamos rodeando hacia la derecha (Este), unos mojones de piedra van indicando la traza. Llegamos a un collado donde hacia el Norte en un hueco a la salida de una amplia canal, con algunas encinas, hay unas instalaciones de rápel. Yo tengo mal recuerdo de estas instalaciones, mis compañeros me dicen que siempre han bajado por ahí, yo sólo he bajado una vez por ahí y por qué se nos hacía de noche, recuerdo una canal herbosa y llena de piedra suelta con casi un canchal suspendido por la bajada del rápel. Les indico que vamos a bajar por el trazado de bajada a pie, aunque ellos lo desconocen. Sigo los hitos y a veces algún punto azul (novedad), en una bajada hacia el Nordeste zigzagueante, pero caminando. Hasta pasar un filo a la izquierda desde donde podemos ver una cuerda fija, más abajo enfrente al otro lado de una canal con carrascas. Bajamos por la cuerda fija y seguimos contorneando la pared de la izquierda hasta llegar en ligero descenso diagonal hacia la izquierda al canchal de bajada a los rápeles, donde tomamos la senda hasta estos, este corto tramo de senda desde la salida de la ferrata hasta el rapel de bajada de la pared, lo han pintado de puntos grandes naranja fosforito, además de haber colocado algunos peldaños en un corto destrepe muy fácil, lo que da una idea de lo desvirtuado que está el monte. Rodeamos el espolón y llegamos al cable de la instalación de bajada. Bajamos en un rápel de 55m. hasta el suelo, y descendiendo en zigzag para evitar algún escarpado resalte, tras separarnos de la pared, en un rápido descenso por sendero llegamos al aparcamiento.

Mientras bajamos, ya por el canchal, mis compañeros de cordada me ponen la cabeza como un bombo alegando que la bajada que hemos hecho es expuesta y que el rápel cutre y expo que yo he querido evitar es mejor. Les comento que es por donde he bajado más de una decena de veces precisamente para evitar el rápel cutre que ellos aseguran que ahora está bien. Dudo que esté muy bien, porque el acceso a él ya era una rampa muy inclinada de piedra suelta que acababa en el vació, ya que la carrasca donde se ubica el rápel queda a la izquierda mirando al vacío. Ellos aseguran que ahora está bien e insisten en que habríamos bajado más rápido por el rápel de la canal, les digo que la próxima vez se bajen ellos por ahí, porque a mí no me parece nada expuesta la bajada que hemos hecho, evidentemente no es para pasearse por aquí, pero con el corto tramo de cuerda fija, relativamente nuevo, no me parece que tenga exposición a no ser que te equivoques de bajada o sea una persona muy torpe. El descenso del Puig Campana cuando acabamos de escalar o salidas de pared del Cabeçó me parecen bastante más expuestas, pero prefiero no discutir y acelero la marcha, en el aparcamiento José Luis y Pedro, llevan un rato esperando, la broma continúa, hemos disfrutado ambas cordadas de una muy buena escalada y muchas risas.

La vía, como he comentado al principio, ha ganado mucho en cuanto a estética y calidad de roca, si bien algún tramo de fisura se podría haber dejado limpio para autoprotección, reconozco el trabajo realizado y les doy la enhorabuena a los restauradores por poner en valor esta gran clásica del Ponoig, escalada muy recomendable.

06 abril 2024

Tozal de levante, vía Amanecer, 6b/A2, 310m.

  6 de abril de 2024

Tozal de levante, Vía Amanecer.

Tras el exitoso viaje a Marruecos, nos hemos venido arriba, y mientras viajamos de regreso a casa el domingo anterior, José Manuel y yo, comentamos de quedar para escalar el próximo fin de semana. Como se nos ha dado tan bien en el Todra, nos planteamos hacer la Amanecer en el Tozal de Levante. Ambos la tenemos pendiente y en lista de proyectos desde hace mucho tiempo.

Pasamos la semana de vuelta a la rutina cotidiana, con algunas secuelas de estos días fanáticos, además de brillo renovado en los ojos, dolores varios en diversas articulaciones que no acaban de desaparecen y mantienen la sensación de carga, sobre todo en brazos y dedos.

El viernes, ya, más relajados, contactamos, aunque ya no tan efusivos, y más bien, bajo la presión de un “cagón el último”, mantenemos la propuesta ir al Tozal de Levante, para hacer la vía “Amanecer”, y así quedamos para el día siguiente.

A las 8:30 estamos en el aparcamiento del Ponoig. Está bastante vacío,  escalando sólo llegamos a ver a 2 cordadas en la vía “Cocidito”. Llegando al Tozal, vemos otra cordada en la vía de “los Gómez”, una pareja que acaban de iniciar el 3er largo de esta vía. Llegamos a pie de vía pasadas las 9, mientras vamos intentando reconocer las diversas vías trazadas en esta imponente pared. No llevamos prisa, nos tomamos nuestro tiempo, preparando cuerdas, material, … mirando a la pareja que están haciendo ahora el 1er largo de artificial, …. Hace mucho calor, el ambiente está saturado de humedad, una calina espesa que apenas deja ver las montañas de alrededor, el sol “pica” con brumoso agobio, no corre ni una pizca de aire. Antes de empezar ya estamos empapados en sudor, la boca pastosa antes de empezar a escalar, y pinta que será la tónica del día, y no motiva nada. Nos animamos hablando de los días pasados con la boca crujiente de arena y los labios cuarteados por el seco viento en el Todra, como diciendo: -venga, si esto no es “ná”. Llevamos 2 litros de agua y aquí vemos el mar, que por lo menos refresca la vista.

 



Vía Amanecer, 6b+/A2, 310m.

1er y 2º largo, 4º y 6a/A2e, Total 50m.


Empieza José Manuel. En el inicio hay una “A” picada, por donde comienzan la Amanecer y Los Gómez, es una vira que forma una grada fácil hasta su borde 25 metros más arriba. El siguiente muro ya empieza con un tramo desplomado con abundantes chorreras en su base, y mantiene su verticalidad otros 30 – 40 metros.

Unos cordinos más que floridos, hasta con el alma despeluchada, indican el siguiente tramo. Para llegar a ellos, ya hay que ponerse serio y empezar a escalar fino, pisando el cruiente coralillo y con algunas pequeñas y romas ñapas para llegar al primer puente de roca.

José Manuel, va reforzando los pasos, metiendo seguros donde buenamente puede, los cordinos no ofrecen ninguna garantía de aguantar, José Manuel, se lo toma con filosofía, haciendo cálculo del peso soportado por hilo elevado a la potencia partido por el filo del canto más los crujidos del resto y sin comas, hasta que llega al primer bolt y suelta el aire, ya sin saliva, ¡¡¡buffff, como esté todo así!!!

Continúa por el muro, ya con algún seguro bueno por debajo, más tranquilo, aunque con seguros intermedios que además de distantes, algunos siguen dando mucha risa de esa que te deja los ojos extraviados, los clavos y buriles (tornillos remachados) en su mayoría, están fusionados en la roca por el óxido, por suerte, algún seguro hay bueno de cuando se restauró esta vía en el 2005.

Llevamos una antena, que en algún caso viene bien para llegar al siguiente seguro sin tener que forzar bastante más allá del límite de carga de donde estamos colgados, y evitarnos así una traca de sustos. Damos por hecho que alguno de ellos nos petará, y la antena será imprescindible si queremos salir por arriba. En esta tesitura, llega a la reunión, cómoda y equipada con bolts.

Cuando subo yo, paro y añado un nuevo cordino al que está peor, tampoco llevamos muchos para cambiarlos todos, no lo habíamos pensado, si no, habríamos traído trozos para renovar todo lo que pudiésemos.

Le tiro al artificial en A0, de vez en cuando cojo algo de la roca para poder llegar a la siguiente cinta, pero al final paso sin sacar los estribos.

Mientras, en los Gómez, la chica ya casi ha acabado el tramo de la gatera:

2º y 3er largo, 6a y 6b+/A0, Total 50m.



Continúo yo, saliendo hacia la izquierda, veo algún cordino del mismo palo que los demás, algún clavito fusionado disimulado en la placa de coliflores por la que voy navegando. Resulta bastante evidente, ya que veo los cordinos del siguiente largo, pero en la placa, hay que navegar buscando lo que no sea más de 6a/, es más fácil embarcarse de lo que parece.

Llego a una repisa que secciona horizontalmente la continuidad de la lisa placa de coles, me salto la reunión y sigo subiendo hacia una gruesa y medio seca sabina. Encima empieza otra sección de muro bastante desplomado, aquí sobre un contrafuerte de adosadas y volanderas lajas a las que me dirijo por su izquierda, empezando con un desplome de buenos cantos hasta el 2º clavo, después cantos muy pequeños, planos que hay que leer muy bien para poder moverse. El siguiente paso da mucha impresión, con el chicleo de la cuerda parece que voy a acabar pinchado en las gruesas y secas ramas de la sabina que tengo debajo, al final acero y me cuelgo en un oxidado tornillo remachado, disimulando para que no se de cuenta. Cuando chapo el bolt que tengo encima me vuelvo a colgar y recobro el pulso normal antes de seguir, por la fisura de la sonora y cuarteada laja adosada, hasta que llego a la siguiente reunión, bajo el primer gran techo.

Apenas puedo gritar, “¡geunón!”, con el calor sofocante tengo la boca como un estropajo, sin saliva, apenas puedo hablar y mucho menos pronunciar las consonantes.

Cuando llega José Manuel, bebemos agua apurando casi la mitad del suministro, cambiamos impresiones, está claro que aquí si te caes, a no ser que tengas algo “nuevo” por debajo o hayas colocado una pieza decente, el saque va a ser astral y meteórico.

4º largo, A2-6a, 30m.



Empieza el baile de los cisnes, o de los gorilas, según se mire. José Manuel, saca los columpios y va subiendo entre animosos comentarios, - ¡este está que peta!, …, - ¡ostras, este también!. Donde puede, mete alguna cosa, para acortar los pasos. Los clavos y tornillos remachados están como los anteriores o peor, es cuestión de lotería el que salte alguno al mínimo movimiento sobre el mismo., Algún bolt por el camino tranquiliza y da pie a bromas y posturitas pro para la foto. Al final se lleva el estribo detrás y cuando se quiere dar cuenta, ya está tirando en libre los últimos metros tras haber pasado casi todo el techo en A0.

A la salida del techo lo pierdo de vista, aunque lo oigo de vez en cuando, cada vez más inteligible, haciendo alguna graciosa observación. Hasta que tras un ratito de pausa, lo oigo balbucear algo así como: -“¡gunón!”.

Después subo yo, tirando de brazo paso los primeros seguros antes del techo, me veo bien y sigo la marcheta, tocando algún canto y tirando de brazo paso el techo en A0.

5º largo, A2-6b, 40m.



Sigo yo, haciendo una aérea y fácil travesía a la derecha hasta acabar esta gran vira, donde está la cómoda reunión, y que continua casi toda la pared a la izquierda, conectando en un volado e impresionante balcón, la mayoría de vías que surcan el centro de este desplomado paredón.

Los seguros de la travesía, son puentes de roca con cordinos despeluchados, no paro a reforzar, aunque veo puntos donde se podría poner algún buen seguro flotante, llego al primer tornillo con chapa, con un paso muy aéreo para salir a la derecha del final de la vira.

A partir de aquí, sigo en A0, con calma y tomándomelo con tranquilidad, voy alcanzando los seguros a brazadas, y donde no llego, apuro lo que puedo y con la antena chapo alguno, aunque la antena se ha partido por la mitad y se ha reducido mucho su alcance, casi al de una tramposa.

Al final del gran desplome, sale a una placa, aquí los seguros fijos distan bastante. Continúo con varios gancheos en gotas de agua, uno de ellos es tan bueno que dejo la uña encajada como seguro de protección.

Por arriba, la placa se planta más y desploma de nuevo, hay que ir alternando pasos en libre bastante finos con A0 por lo menos para recobrar el aliento. Los pasos finales ya salen en libre bastante duro, asegurado con puentes de roca con algún cordino renovado y algún micro, y los últimos metros ya en placa fácil hasta una buena repisa donde está la reunión. Desde aquí, casi podemos ver el final de la pared, aun quedan zonas muy verticales y ligeramente desplomadas, pero prácticamente ya estamos fuera del meollo.

6º largo, 6b, 25m.


Sigue José Manuel, saliendo a la izquierda, hacia un puente roca que acaba dejándose por debajo para salir recto hacia un clavo en medio de una fina placa. Por encima ve otro clavo, luego un podrido cordinito con el nudo empotrado en una grieta. José mete algunas piezas donde puede, y va resolviendo estos finos pasos. Arriba localiza un puente de roca con podrido cordino y alambre, sobre este se concentra el paso más duro de este largo, hay que leer muy bien la roca y localizar un buen canto a la derecha para salir de esta lisa placa con los pies prácticamente en adherencia. Luego sigue unos pocos metros a otra cómoda reunión en repisa.

7º largo, 6b, 40m.







Por encima de nosotros, tenemos una fisura semi-ciega con 2 clavos muy distantes, invita a seguir por ahí, pero tras consultar el croquis, vemos que este tramo es de otra vía y la nuestra sale a derecha totalmente en travesía.

Sigo yo, en travesía a la derecha, paso un seudo diedro bajo la fisura de los clavos y entro a la vertical placa de la derecha. Localizo un bolt muy alto y tras pasarlo, vuelvo a localizar un clavo en diagonal a la derecha. Con pasos muy finos de placa sobre regletas de concreciones de pedernal y gotas de agua, llego al clavo, y vuelvo a localizar otro clavo totalmente en travesía a derecha. Sigo en la misma tesitura, de pasos muy finos de placa que hay que ir leyendo muy bien para no complicarse la vida.

Paso el clavo, y sigo por lo más evidente en diagonal a derecha hasta que la placa desploma ligeramente, localizo un alambre que sobresale de un agujero, lo chapo y sigo a la derecha, intuyo canto arriba, pero para llegar tengo un paso que me implica un dinámico y sobre un alambre no tengo muchas ganas de volar. Retrocedo y sobre el alambre puedo meter un totem negro, pero acabo frito en el forcejeo y acabo colgado del alambre con los dedos muy doloridos de tanta ñapa. Mientras descansaba colgado del alambre, evitando mirar este, he visto una concreción clave para puntear y salir de aquí, tomo aire y repito el paso de salida de la placa, llegando al canto, que efectivamente, es muy bueno. Este tramo de pared está lleno de vetas horizontales y concreciones de pedernal, de las que hay que cogerse para progresar. De aquí en adelante, sigue la placa aun vertical pero con más canto, hasta que empieza a tumbarse poco antes de llegar a la vira final bajo el último desplomado muro naranja, donde está la reunión, con un bolt y un puente de roca.

Cuando sube José Manuel cambiamos impresiones, nos ha parecido este último largo tan duro como el anterior y opinamos que ambos son 6b.

Ya tenemos los brazos y los pies para el arrastre.

Ensamble andando por la vira del vivac del fuego 20m.

8º largo, 5+, 55m.


Sigue José Manuel por la vira, hacia la izquierda, cuando agota esta, sube en diagonal por un muro de muy buenos cantos, cuando ya ha puesto varios seguros buenos, yo me aproximo hasta el final de la vira y monto reunión en un buen puente de roca.

José Manuel, llega a una reunión de puentes de roca y decide continuar para arriba por un muro vertical de grandes y abundante canto, por arriba localiza un clavo. La roca es como un lapiaz vertical de afilados bordes y muchos agujeros horizontales, escalada de placer convertida en tortura por el dolor de pies. Mientras sube, aun se lleva un susto de última hora, se le rompe una de estas afiladas lajas y al vuelo logra cogerse sin llegar a caer.

 Cuando empiezo a subir yo, una cuerda se introduce en una laja, no puedo seguir por lo fácil, y sacarla ya no pudo por que está ensa, grito a José manuel pero no me oye, empiezo a prepararme para desatarme la cuerda enganchada, sin dejar de gritar para que me de cuerda verde, con tal de no tener que subir por el desplomado muro, aunque se ve canto, tengo los dedos de las manos y de los pies que casi prefiero subir en adherencia que apoyar las puntas. Al poco noto que afloja la tensión y puedo recuperar cuerda, vuelvo un para de pasos hacia la derecha y consigo desenganchar la cuerda.

Una vez arriba, nos bebemos el último trago de agua que reservábamos, aunque ahora está medio nublado y hace mejor temperatura, durante la escalada el calor y la sed, han sido un suplicio, hemos acabado deshidratados, el cuerpo se nos ha puesto en modo bar. Nos ponemos las zapatillas por fin, para nuestros doloridos pies, coincidimos en que nos deben haber crecido las uñas desde el anterior fin de semana pues tanto dolor no es normal, entonces, no padecimos ni un ápice en comparación con la tortura de los últimos metros de la escalada de hoy.

Tras recoger cuerdas, cruzamos en diagonal para bajar la ladera hasta el barranco entre el Tozal y la Torre de Enmedio, para localizar los rápeles de descenso a pie de pared, donde hemos dejado una mochila.

Localizamos el primer rápel a la izquierda del barranco mirando al valle, este es de unos 15- 20 metros hasta una primera gran repisa, donde en su extremo izquierdo (mirando al valle), ya en pared, se localiza el siguiente rápel de 60 metros apurados hasta el suelo.

Recogemos cuerdas, vamos por las mochilas, muy cansados, la boca hecha una pasta, aun así, bajo los efectos de la adrenalina y con la consiguiente boba expresión de felicidad, bajamos sin para de hablar de futuros proyectos, cerveza, escaladas, más cerveza, otra vez cerveza y así hasta que llegamos al coche y nos vamos al “ensueño” a beber cerveza y tomarnos un buen refrigerio para restablecer las lorzas que hoy se nos han quedado en apenas una riñonera de turista.

Vía muy recomendable, espectacular y excepcional escalada, magnífica vía, mi más sincera admiración y enhorabuena a sus prolíficos y grandes aperturistas, Mariano Lozano y Sevi.

El reequipamiento de 2005, nos parece ya obsoleto, hemos cambiado algún cordino, pero en cualquier momento petará algún otro o cualquier clavo o tornillo de la época de apertura, nosotros para prever  el eventual susto y poder seguir, y salir por arriba, llevamos una antena, aunque se nos rompió al poco de empezar, pero nos vino bien en algunos pasos.

04 diciembre 2021

Ponoig - Rolling Stones

 

 Ponoig

Vía Rolling Stones                                                                                04 - 12 - 2021

1ª ascensión: J.Carlos García Gallego, enero 1982

Croquis descargado de "Maniobras de escapismo"

Vía muy conocida y bastante repetida, considerada "de las fáciles" en este sector de la pared, no obstante, tiene sus pasetes y no habrá que prestar atención en algún tramito. Para mi es la 3ª o 4ª vez que la hago, la primera a finales de los 80 con Leandro, ha llovido mucho desde entonces.

Quedamos un buen grupo: Cosme, Joaquín, en una cordada y José Manuel y yo en otra.


1er largo: 6b, 30m. Tras sortear con palitos a quien le toca, empiezo yo, por placa fisurada fácil con ligera tendencia a izquierda para situarme en la parte más lisa, bajo una fisura desplomada con algún clavito que anima, de esta fisura parte un diedro que habrá que dejar a la derecha. Me subo sobre un agujero y voy tanteando para salir a la izquierda de la fisura, para tomar las pequeñas fisuras, aquí se concentra la dificultad de este largo, que además tiene una caída muy fea en péndulo, bastante delicada de proteger. Después por tramos de la placa de la izquierda del diedro, hasta los últimos bloques que forman pequeños espolones al final. 

2º largo. 6a, 35m. Sigue José Manuel, entre bromas, en ligera travesía a la derecha, navegando un poco pues no es muy evidente y no hay mucho que sirva de referencia, con muchos bloques sospechosos. Pasa a un diedro a la derecha, donde se ve algún cordino en puentes de roca, al final del mismo, Jose intenta salir recto y tras un breve forcejeo decide descansar y colgarse del cordino del último puente de roca. De pronto sale propulsado y cae bastantes metros a plomo por el diedro. Nos quedamos todos boquiabiertos y tras preguntar por su estado, Jose responde con improperios y letanías sobre el cordino del que se ha colgado y su antiguao dueño. La primera impresión es que el cordino se ha roto, pero resulta que aun está intacto colgando de la cinta que culega en la cuerda, tras esto pensamos que se ha roto el puente de roca. Tras recuperrase, José vuelve a ascender y llega de nuevo al puente de roca, está intacto, entonces entendemos que ha pasado, el cordino estaba pasado en doble, cómo ha crecido la hierba no veía bien, y Jose ha lazado sólo una parte y el cordino se ha salido, menudo susto del 10, menos mál que ha sido una c´aída limpia. Tras pasar el susto, retomamos la s bromas y animamos el tembleque de mi compañero con comentarios típicos sobre lo aconsejable de llevar abundante papel higiénico para estos casos, y con estos ánimos, mascullando entre dientes algún improperio hacia nosotros y hacia el dueño del cordino gracioso, pasa el diedro por la derecha y sigue en travesía hasta la siguiente reunión.

3er largo, 6b/+ / A0, 15m. Continúo yo, por buena roca en general, iniciando una travesia diagonal a izquierda, hacia un destacado y desplomado diedro, cortito pero intenso. Hay muchos clavos de época, aunque alguno ya está jubilado, arrugado y con cascarillosa barba de óxido. Voy encadenando y llego a la parte final del diedro, pero cuando intento darme la vuelta para ponerme de cara a la fisura de la dercha, la cuerda se me queda por encima del cuello y no puedo sacar el brazo para tomar la fisura, al final controsionismo y equilibrio, me agarro al último clavo y coloco un friend  un poco más arriba que ya me da más tranquilidad, y sigo en libre, pasando por la fisura desplomada a  la derecha sobre una cómoda reunión, desde la que puedo observar las caras de circunstancias de mis compañeros  pasando la fina travesía hasta el diedro.

4º largo, 5+/6a, 30m. Sigue José Manuel, salienda ligeramente hacia la izquierda, entre bloques y matorral, para tomar una placa que lo conduce a un diedro, con abundante vegetación, que queda encima de nosotros. Alternando fisura y placa a ambos lados del diedro, asciende colocando piezas para proteger, A nuestra derecha podemos ver las desplomadas fisuras del largo clave de la Titanic.





5º largo, 4º, 30m. Sigo yo, pasando entre acebuches, coscojas y otros cariñosos arbustos que se me van enganchando al material que cuelga del arnés. Al final salgo recto y voy tomando una serie de fisuras entre tramos compactos de placa, muy proximo a lo que se intuye como una redondeada arista entre la terraza de la izquierda y un herboso y destacado diedro a la derecha. Tras 20 metros, veo arriba a mi izquierda unos clavos en una cortita y plantada placa, sigo y paso este tramo (el supuesto 6a del siguiente largo), tomo una serie de pequeñas cornisas que ascienden hacia la derecha y llego a una placa donde se impone una travesía. Llevo mucho roce de cuerdas y apenas me puedo mover, así que decido montar la reunión. Luego sube Cosme en cabeza de la otra cordada, por el tramo de los arbustos y a la la terraza que yo he dejado bajo a mi izquierda, al final de esta, monta la reunión sobre 2 bolts.

6º largo, 5º, 20m. Sigue José manuel, en travesía horizontal hasta tomar un destacado diedro al orto lado de los bloques, asciende este y un poco más  en ravesía a la derecha, monta la reunión sobre otro 2 bolts. Mientras tanto, Cosme me ha pasado y toma la delantera, después pasa Joaquín, quedando yo el último.

7º largo, 5º, 25m. Sigo yo, saliendo entre bloques para tomar un amplio diedro con fisura que me sitúa ya en la herbosa cornisa previa a la salida de la pared.

8º largo, 4º, 30m. Sigue José Manuel, en selvática travesia horizontal hacia la izquierda, hasta llegar a la roca más despejada que se ve cómo un espolón, bajo el imponente diedro final de la Excalibur.

9º largo, 4º+, 45m. Sigo yo, en ligera diagonal a izquierda, pasando evitando algunos  enormes bloques apilados en tramos de placa, buscando lo más evidente y compacto hasta llegar al final de la pared, sobre la arista.

Pese a ser una vía de las "faciles", se nos ha pegado bastante y se nos ha hecho larga. Ya hay ganas de un buen bocata.

 


Desde el bar, contemplamos la mole del Ponoig con las últimas horas del atardecer, mientras entre risas bromeamos y recordamos el susto de José manuel.



05 diciembre 2020

Ponoig, Vía: Manolo Tatxa

  05 diciembre de 2020

Manolo Tatxa, Ponoig

Vía Manolo Tatxa, 6c+ (6b+/A1), 270m.

1er ascenso por Salvador Guerola y Paco Ferrero el 15 mayo de 2010.

Elías me comenta de hacer esta vía, de la cual yo hice en diciembre del 2014 los 2 últimos largos en compañía de Enrique y Alejandro.

La veo muy dura, tal como están las cosas con las escasas salidas que hago desde antes de la pandemia, últimamente escalo de renta, y esto no da para mucho, así que me lo tomo como salida tapiera para coger ambiente, aunque no llevamos pedales y la idea es hacer en libre lo que se pueda y el resto disfrutar del día, si el viento nos deja.


Normalmente Elías suele iniciar la escalada, pero hoy me ha tocado a mi comenzar.

1er largo, 6b/ (un par de pasos, pero bloqueros), 40m. Empiezo directo hacia un abombe que desploma mucho más de lo que aparenta. Llego a este, cogido a unos romos llenos de arena, lo doy todo para poder chaparme antes de caer y romperme, el chapaje del paso se me hace imposible, y acabo cogiendo la cinta para poder pasar la cuerda, bien empezamos. Salgo acerando del abombe, casi temblando, hasta coger una fisura muy buena a la derecha, con los antebrazos fundidos, asciendo intentando relajarme, mientras Elías, desde abajo, me anima diciéndome: - si quieres nos bajamos y nos vamos al bar. No me he caído, pero psicológicamente, voy hundido, vaya decepción me llevo,  esperaba que estaría mejor, aunque en frío estos pasos bloqueros siempre se me atragantan, en fin escusas...
Sube Elías, pero su sensación no es mejor que la mía, también le parece muy duro el paso. En fin, nos lo tomamos con filosofía y decidimos disfrutar del ventoso día, que de momento aquí no nos afecta.
 
2º largo, 6b/A1, 35m. Sigue Elías por otro abombe a la derecha, con pasos muy estirados hasta llegar a una placa fina, donde los varios clavos caseros que hay, están emplazados de forma negativa y dan bastante aprensión, no se puede reforzar con nada, Elías se va dando los pasos con el ánimo un tanto vapuleado entre apretones desconsiderados y torvos clavitos prestos a saltarte a los ojos. Buen largo...

3er largo, 5+, 35m. Continúo por placas y alguna fisura, con algún pasete que me hace entrar en calor, pero mucho más relajado y disfruto este largo de la zona de confort, que nos viene muy bien a ambos para recuperar un poco el ánimo.


4º largo, 6b/A1 (6c/), 50m. Continúa Elías, hacia un techo que se rodea por la derecha, con un par de pasos en A0, solventa el paso más duro, que luego yo intento en libre hasta llegar un punto donde unos planos de hombro se imponen y paso acerando, para continuar después por una placa muy bonita de 6a.
largo muy bueno, al que ambos le vemos más color que a los 2 primeros.

5º largo, 6a+, 50m. Sigo por la placa, con roca bastante buena. Largo muy estético que ambos disfrutamos ya más relajados y aceptando la realidad de que no estamos lo suficientemente frikis para asumir más de esto sin llevarnos susto.


6º largo, 6c, 40m. Sigue Elías, saliendo hacia un desplome que vadea por debajo ara salir por la derecha, después una breve zona fácil a la derecha y luego una plantada placa de ñapas, donde se concentra la máxima dificultad del largo. Largo buenísimo que intento en libre y donde me centro para intentar encadenarlo, aunque un resbalón llegando a la reunión me pone en mi sitio de nuevo.


7º largo, 6b+/A1 (6c+ (a mi me pareció en 2014, 7a duro cuando lo encadené empalmando los dos largo). Continúo yo, por un destacado y fino diedro de fisura ciega, con algunos pasos de adherencia, hasta llegar al final, donde un pequeño techo obliga a salir por el filo de la derecha, llegado a este punto, me admiro de haber pasado por aquí en libre en otra época. tras colgarme cual jamón jabugero, busco la forma de pasar, y tras varios intentos con caída incluida, decido incrustar un totem en una pequeña oquedad donde quedan medias levas fuera, pruebo, acero y llego a un buen canto que se intuye, desde donde con una fácil trepada final salimos a una campa de lapiaz y terminamos la vía.


Descendemos, primero ascendiendo un poco para después  rodear hacia el oeste y descender al barranco de los rápeles del Tozal. Cuando bajamos, desde el aparcamiento, podemos ver a una serie de cordadas, unos rapelando, otros subiendo, a los que les pillará la noche en la misma pared,  pues  no quedará más de 1 hora de luz y a algunos mucha pared todavía. En fin, que quede en aventura.

Enhorabuena a los aperturistas, Guerola, soy tu fan nº 1.

08 agosto 2020

Ponoig, Vía: Flor de Luna

8 agosto 2020
Vía Flor de Luna 6a/+, 250m.

1ª ascensión por Mariano Lozano y José Matas en 1978

Tras una breve recuperación del estado de la forma física, tras las restricciones del confinamiento, y con apenas 5 o 6 salidas para hacer deportiva, en donde no pasamos de friki-patéticos, el mono de tapia se rebela pidiendo metros y cacharrería.

En principio Carlos Llorca y yo, íbamos a la Fisura Hermanos Gallego, recientemente restaurada y con algunos cambios que le han dado muy buena crítica. Pero nos encontramos con cinco personas en dos cordadas, y además la cosa parece lenta, decidimos irnos, ya que estamos a la Héroes - Cocidito, otras 2 cordadas. Carlos propone la Estado emocional, viendo la hora que se está haciendo, ya no apetece mucha complicación, además que llevamos material escaso. Desandamos hasta la Estado emocional y allí nos encontramos con Enrique y su hijo (enrique) que está comenzando y van con idea de salir por arriba, combinando algún largo de la Fuga de cerebros y ojo de pez.

Continuamos y viendo las horas, nos decidimos por una rapidica, La Flor de Luna.
1º y 2º largo, 5º, 60m. Comienzo yo, donde unas picadas FL, indican la vía, siguiendo por una serie de placas y diedros en bloques adosados, donde de tanto en tanto encontramos cordinos y clavos. Me salto la primera reunión y continúo por la derecha, placa y después diedro hasta llegar al límite de cuerda a la 2ª reunión.




3er largo, 6a+, 40m. Sigue Carlos, hacia un diedro bajo una visera , que se elude por la derecha, para tomar una fina fisura atlética, para seguir por placa hasta una pequeña campa donde está la reunión.
4,5 y 6º largo, 6a/+, 75m. Continúo yo, por el contrafuerte de la derecha, que forma una arista, cortada en un espolón frente a un plantado muro donde se concentra la dificultad. Sigue por el filo y después la original se va a la derecha por una abierta bañera. Aquí decido acortar, y sigo recto por la vertical, metiéndome en un diedro de 5+/6a, vertical y algo desplomado a la mitad, que va a acabar en la travesía superior, justo bajo la 6ª reunión, a la que pese a que ensamblamos 70 metros, no llego.




6º bis y 7º, 6a/+, 10 y 65m. Continúa Carlos, realizando el paso de 6a previo a la 6ª reunión, monta esta y cuando subo, sigue hacia la derecha en travesía diagonal, buscando lo más evidente y fácil para salir al hombro de la derecha por una serie de placas y diedros entre bloques.


Clásica escalada de muy buena calidad, semi-equipada. Muy recomendable.

30 diciembre 2018

Heroes del silencio


29 diciembre de 2018

Heroes del Silencio - Ponoig

Llega un fin de semana con pronóstico reservado...frío y lluvia para el finde. No parece que halla mucho para elegir, no obstante dejo un mensaje en el grupo de WhatsApp, y que casualidad, hay gente afín a mi preferencia por Ponoig para este día.
Quedamos  Carlos Llorca, Juan Agustín y yo. Como la cosa pinta un poco mal, vamos a una de estas vías exprés,  equipada y rapelable,  ideal para estos días adversos, la Héroes del Silencio.
En el aparcamiento hace frío y un viento que acrecienta a un más la sensación de pajarillos cubiertos con los plumas, mientras seleccionamos y preparamos el material.
Tras una subida rápida que nos hace entrar en calor, nos plantamos a pie de vía.

1er Largo, 40 m. 6a. Sube Juan, siguiendo los a veces distantes seguros y colocando alguna pieza extra, la roca está fría y los pies helados, estamos solos en todo el Ponoig, a excepción de una pareja en la ferrata. Juan llega unos matros por encima y a la derecha de la reunion de las hadas, y monta la cómoda reu que nos toca.

2º largo, 30 m. 6a+. Sigue Carlos, saliendo por una placa inicial muy apretaica, para seguir por placa gris más fácil hasta la base de otro plantado muro donde un resalte con abombe concentra la dificultad de este largo. la roca mejora y el ambiente aumenta, la cortina de agua flota sobre Sierra Helada, de momento aguanta.
3er Largo, 40 m. 6b. Sigo yo, por la izquierda de una plantada placa con agujeros, y después con mucha continuidad por placa de regletas y fisura, de roca excepcional, que disfruto como niño en la feria. Mientras, van cayendo micro gotas y el ambiente se refresca por momentos.

4º largo, 30 m. 6b/+. Sigue Carlos, saliendo por la izquierda y casi en diagonal, por un plantado muro con algún ligero abombe. Después placa fina hasta la siguiente reunión en la característica 1ª vira horizontal de las que cruzan este muro, bajo los desplomes de la Cocidito. Mientras tanto, ha empezado a llover una micronizada y helada aguanieve. La roca aun no está muy mojada, pero yo resbalo varias veces, no llego a caer pero se hace molesto mirar para arriba.

Decidimos si seguir o no, la lluvia es fina pero moja, tampoco es constante, más bien a rachas, pero se suma el frío. Carlos comenta de recuperar una cuerda fija montada para la apertura y reequipamiento de una vía: Ventisquero de la Condesa, y salgo en travesía por la vira hasta el punto donde se halla anclada la cuerda. Tras llegar veo que la cuerda hacia abajo está fraccionada en varios puntos formando una diagonal hasta la gran vira que corta las Hadas, así que vuelvo a hacer la travesía hasta mis compañeros y por unanimidad decidimos rapelar. Por hoy ha estado bien, el ambiente sugiere y llama a algo caliente en el bar.

“Cacao Mix” , oeste del Puig Campana.

       30 de mayo del 2026 “Cacao Mix” en la oeste del    Puig Campana. A principio de semana, Joaquín me envía mensaje para quedar para esc...